Hoy en día existe una gran demanda de construcción de naves industriales México, gracias a los beneficios que ofrece y a los avances en ingeniería civil, que ha hecho posible aplicar nuevas tecnologías. Sin embargo, en el mundo no son algo de haya surgido hace poco tiempo. Existe registro de que las primeras naves fueron construidas durante la revolución industrial, utilizando materiales como madera y piedra, que se reemplazaron por metales, los que resultan más eficientes y duraderos, considerando las condiciones de trabajo que se presentan en estos entornos.

construcción de naves industriales México

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Una de las opciones disponibles en la actualidad y en la que nos especializamos en GRIMOSA, es la construcción a partir de estructuras prefabricadas que se adaptan a los requerimientos de distintos entornos. Los elementos prefabricados aplicables en naves industriales responden a la búsqueda por una alternativa que resultara más económica y eficiente en tiempos que la mano de obra convencional. Como ustedes sabrán, son precisamente el tiempo y el costo de la mano de obra los principales problemas a los que se enfrentan los ingenieros en la industria de la construcción, por lo que desarrollaron un medio eficaz para abatir los costos y reducir el tiempo invertido con estructuras prefabricadas.

La prefabricación consiste en habilitar elementos fuera de obra de manera simultánea a la construcción, por lo que se reducen considerablemente los tiempos de entrega. La prefabricación como método industrial de construcción se empezó a desarrollar alrededor del año 1900 con la preparación de concreto armado en paneles montados con una grúa. Posteriormente, tras la segunda guerra mundial, el desarrollo de este método se aceleró, principalmente en Francia, y hasta nuestros días continúan presentándose grandes adelantos en el campo, aunque algo permanece con el paso del tiempo: el concreto sigue siendo considerado el material más adecuado para la prefabricación.

Lo anterior se debe a que el concreto reúne todas las condiciones que se esperan de un material utilizado en la construcción, que son tener la capacidad de unirse y tener continuidad, cumplir con funciones de carga y división, ser aislante acústico y térmico, presentar buena resistencia y no requerir de cuidados de conservación. De ello que sea fundamental para la prefabricación de elementos para naves industriales y otro tipo de construcciones que requieren de una alta resistencia y capacidad estructural.

La prefabricación de componentes de naves industriales presenta muchos beneficios y entre los principales se destaca el bajo costo en la mano de obra y materiales; la recuperabilidad, esto gracias a que los componentes se pueden recuperar y reutilizar tras el desmantelamiento de una obra; la producción en serie, y un buen control de calidad. Sin embargo, también existen algunas desventajas, como la necesidad de invertir en equipos especiales para producir las piezas; las dificultades en el diseño que se pueden presentar pues exigen una gran exactitud; los problemas en la producción adecuada de juntas, que son los componentes que más dificultades presentan en la construcción, y finalmente las necesidades de una supervisión constante y programación minuciosa de todas las tareas que componen el proceso.

En el caso específico de las naves industriales, construcciones diseñadas para resolver las necesidades de alojamiento y operación de diferentes industrias, que incluyen la producción, manufactura, transformación, ensamble, almacenaje y distribución industriales, si se emplean elementos prefabricados su construcción puede resultar muy fácil y rápida. El uso de elementos prefabricados precisa la colocación y ensamblaje de las piezas en obra con ayuda de grúas, por lo que el proceso de armado es en realidad bastante rápido y, como ya hemos mencionado, permite ahorrar recursos económicos al no requerir de mano de obra especializada. Por otra parte, en caso de que se tenga que desmantelar la nave y ubicarla en otro lugar los elementos que la componen se pueden reutilizar sin ningún problema, ventaja que no ofrecen las construcciones convencionales.

Conviene aclarar que el uso de elementos prefabricados implica cambios en los métodos empleados para la construcción, pero se usan generalmente en combinación con otros. De acuerdo con los requerimientos de cada entorno se puede optar por:

  • Estructura metálica. Construida a base de metales. Es menos rígida. Estas vigas no pesan y se pueden transportar con facilidad en el proceso de construcción.
  • Estructura de hormigón. Es más rígida. También sus vigas mucho más pesadas para ser transportadas. Además, requiere de mayor tiempo para la construcción que la estructura metálica.
  • Estructura mixta. Como su nombre indica, se trata de la combinación de ambos materiales.

El desarrollo de una construcción de naves industriales México consiste en identificar las necesidades del cliente y presentar el proyecto. Una vez aprobado, se estructuran las bases que brindan el soporte, esto se realiza y posteriormente se continúa con el armamento de la edificación.

Los elementos fundamentales en cualquier nave industrial son las zapatas, las columnas, los largueros, las armaduras y los techos de lámina. Además, pueden tener elementos secundarios, como muros divisorios y muros de contención. Las zapatas, por su parte, se pueden fabricar de hormigón armado o en masa con planta cuadrada o rectangular y sirven como cimentación de los soportes verticales de la edificación; deben colocarse sobre suelos homogéneos. Los soportes verticales a los que sirven las zapatas como cimentación son las columnas, las que se encargan de transportar la carga del techo al piso de la nave, las cargas de impacto, las que produce el viento y los movimientos sísmicos. Las armaduras son sistemas basados en triángulos que trabajan como barras unidas y tienen la capacidad de absorber esfuerzos de compresión o tensión y son semejantes a una viga, pero no tienen un alma maciza.

Los largueros, por otro lado, están diseñados como armaduras pequeñas o vigas prefabricadas para soportar el peso de las láminas de cubierta y las cargas que se les apliquen a éstas trabajando a flexión y a cortante. Finalmente para los techos se emplean materiales muy ligeros, como laminados metálicos que por lo regular no son aislantes acústicos ni térmicos aunque en caso de ser necesario se puede instalar en la nave una cubierta que no permita el paso de ruido y que conserve una temperatura adecuada al interior de la construcción.

Los elementos secundarios que comúnmente se instalan en una nave industrial son los muros divisorios, colocados entre columna y columna para cubrir grandes claros de manera económica y rápida. Los muros divisorios se ensamblan uno sobre otro y se fabrican de concreto ligero. Los muros de contención también son bastante comunes y cumplen la función de absorber el empuje de tierras por el desnivel existente entre la nave industrial y el terreno natural.

Les recordamos que en GRIMOSA nos especializamos en soluciones para la construcción de naves industriales México. Para solicitar información detallada acerca de este y otros servicios que ponemos a tu alcance, contáctennos, con gusto los atenderemos.