Techos y muros de monterrey

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La elección de los materiales que se utilizan en la construcción de techos y muros de Monterrey es uno de los aspectos más importantes al momento de llevar a obra un proyecto.

Esto se debe a que el tiempo de vida, estabilidad y nivel de protección de la construcción dependen de la calidad de los materiales, de sus propiedades y claro, del diseño de su presentación. Gracias a las características técnicas de los laminados metálicos, hoy en día tienen un amplio uso en construcciones, principalmente en las de tipo industrial y en esta entrada hablaremos de aquellos que se utilizan como muros.

Como es sabido, los metales ofrecen un alto grado de resistencia tanto a esfuerzos mecánicos como a agentes físicos y químicos, además son muy duraderos y con las técnicas adecuadas pueden ser fáciles de manejar. Por ello, en el sector de la construcción desde hace cientos de años se han utilizado para fabricar estructuras, soportes y cubiertas en todo tipo de edificaciones.

Con los avances en la investigación de materiales se descubrió que el acero es uno de los metales que mejores propiedades presenta, sin embargo, como ocurre con el hierro y el aluminio, es susceptible a la oxidación. Para incrementar la resistencia a la oxidación que lleva a la corrosión del acero se aplican diferentes técnicas de protección, pero sin lugar a dudas la más efectiva es la galvanización. La galvanización es un proceso que consiste en aplicar una capa de zinc y otros compuestos para incrementar la estabilidad del acero, de modo que genere un óxido más estable al contacto con el oxígeno evitando así su corrosión.

La aparición de láminas de acero galvanizado supuso un gran avance en el ámbito de la construcción, pues incrementa el tiempo de vida de techos y muros de Monterrey a pesar de que se encuentren expuestos a condiciones climáticas adversas. Los diseños en que se pueden encontrar las láminas para cubierta y muros actualmente son variados y responden a las necesidades específicas de diferentes tipos de construcciones.

Asimismo, la proporción de zinc utilizada en el proceso de galvanización de cada lámina es distinto, razón por la que ofrecen diferentes niveles de protección y por tanto, de resistencia a la oxidación. Este aspecto es clave al momento de elegir el laminado que instalaremos en nuestra construcción, ya sea como techo o muro.

Lo más común en aplicaciones para cubiertas es que se empleen láminas acanaladas, ya que son más fáciles de instalar y por su diseño constructivo, son estables. Mientras tanto, en muros expuestos y divisorios por lo regular se emplean paneles aislados que, además de proteger el interior de la intemperie, ofrecen aislamiento térmico y acústico para mayor seguridad y comodidad. Los paneles aislados son ideales para instalarse en construcciones industriales y comerciales así como para aislar cuartos fríos, naves refrigeradas y casetas pues, como ya hemos mencionado, ofrecen aislamiento térmico.

Los paneles aislados para muro se producen en un sistema de fabricación continuo y se componen por dos láminas de acero galvanizado que en su cara interior pueden presentar vinil fibrocemento, tablaroca, acero inoxidable o corten, según cada fabricante. Estas láminas se encuentran unidas por un núcleo de espuma de poliuretano, lana mineral de roca, poliestireno u otros materiales dependiendo del uso específico para el que fue diseñado el panel.

Es precisamente por su diseño que los paneles aislados reciben comúnmente el nombre de panel tipo sándwich o multymuro. Las características específicas como acabado, calibre y espesores en que se encuentran dependen del fabricante, pero por lo regular tienen una capa de pintura anticorrosiva, espesores desde 1.5” hasta 4” y calibre 26 aunque se pueden hacer pedidos especiales según las necesidades de la construcción.

Los paneles aislados de este tipo se pueden instalar tanto en muros como en plafones y tienen la característica de ser muy duraderos y altamente resistentes. Al igual que su espesor, los largos y anchos de estos paneles varía de un fabricante a otro aunque por las normas de seguridad vigentes el ancho máximo de los paneles es de 42”, mientras que su longitud mínima es de 8.2′ y máxima de 40.68′.

Como ya mencionamos, se pueden solicitar paneles con medidas fuera de los rangos estándar, sin embargo, en esos casos es necesario hacer una consulta técnica para evitar riesgos al momento de su puesta en obra. Propiedades como poder cubriente, densidad del material utilizado en el núcleo y conductividad térmica, entre otras, en todo caso deben cumplir con lo establecido en las normas nacionales e internacionales vigentes y se recomienda revisar la ficha técnica del fabricante antes de hacer cualquier compra.

La instalación de los paneles es relativamente sencilla, pero de preferencia se debe dejar a cargo de un especialista para que haga los cálculos adecuados e implemente las medidas de seguridad necesarias para evitar cualquier problema derivado de una instalación incorrecta. Si bien, por los materiales utilizados para su fabricación y diseño son paneles muy resistentes, es necesario darles mantenimiento para que se conserven en buenas condiciones durante más tiempo.

El primer mantenimiento se le tiene que proporcionar justamente después de terminada la instalación y consiste en limpiar la superficie de grasa, tierra, polvo y de marcas que hayan quedado tras la instalación. Esto se puede hacer con ayuda de un paño seco, pero en caso de que se presenten manchas difíciles de remover es necesario emplear detergente suave y una esponja o cepillo de cerdas suaves para limpiar correctamente antes de enjuagar y secar. Es indispensable retirar todas las rebabas que hayan quedado en el panel y elementos de fijación metálicos, como remaches, clavos y tornillos, pues pueden oxidarse rápidamente y dañar el panel.

Además del mantenimiento inmediato después de la instalación, se recomienda lavar con agua a presión el panel cada determinado tiempo y al cabo de dos años se sugiere lavar el panel con agua y detergente suave tallando con un cepillo de cerdas blandas.

Cabe mencionar que cuando se utilicen detergentes u otros productos se debe enjuagar perfectamente la superficie para retirar los restos que al secarse se incrustan a la misma. En caso de que se requiera o desee se pueden pintar los paneles con una pintura que sea compatible con el acabado original del laminado para evitar daños, para lo que se requiere de una limpieza previa como la que hemos descrito.

En GRIMOSA somos una empresa especializada en la fabricación e instalación de techos y muros de Monterrey. Contáctanos para conocer a detalle las características de los productos y servicios que tenemos para tu proyecto, para nosotros será un placer atenderte.

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